Tus clientes te buscan en Google y encuentran a tu competencia. O peor: preguntan a ChatGPT y ni existes. Y si ya invertiste en SEO, quizá tengas un informe extenso guardado en un cajón — lleno de recomendaciones que nadie llegó a implementar.
El posicionamiento es un trabajo continuo con tres frentes: que los buscadores puedan leer tu web sin fricción, que tu contenido responda lo que tu cliente pregunta, y que tu negocio sea citable cuando la respuesta la da una IA. Los tres se miden. Los tres se implementan. De eso va esta página.